A lo largo de sus cinco décadas dedicadas al cultivo y la producción de café en Kalamansig, Sultan Kudarat, una provincia de la isla de Mindanao, en Filipinas, Mariano Billedo nunca había experimentado tanta facilidad y eficiencia en su trabajo. Como presidente de la Asociación de Productores de Café de Limulan, este hombre de 74 años compartió las dificultades que atraviesan sus colegas para vender los granos de café sin procesar a un precio bajo.
«El cultivo del café es un proceso delicado y laborioso que implica varios pasos. Tras un ciclo de crecimiento de tres a cuatro años, las cerezas están listas para ser recolectadas y seleccionadas. Al no disponer de equipos de procesamiento, los granos se procesan manualmente para eliminar la capa exterior y la pulpa, y luego se secan, clasifican, tuestan y envasan también de forma manual. Pero tras este laborioso proceso, solo podemos venderlos a bajo precio como granos crudos», explicó Mariano.
Sin embargo, desde julio de este año, la situación ha mejorado para Mariano y sus compañeros caficultores de la Asociación. Gracias a un proyecto puesto en marcha por la Autoridad de Desarrollo de Mindanao en colaboración con la Administración Nacional de Electrificación y con financiación de la Unión Europea, los agricultores pueden utilizar una instalación de procesamiento poscosecha que funciona con energía solar.
La instalación se ha construido en el marco del Proyecto de Producción Sostenible de Café I-PURE Kalamansig, que forma parte del proyecto más amplio «Integración de los usos productivos de las energías renovables para una energización sostenible e inclusiva en Mindanao (I-PURE Mindanao)». Un componente clave de I-PURE Mindanao es el apoyo a una cartera de inversiones en energías renovables para fomentar el desarrollo en las zonas rurales, en particular en la agricultura.
Con su contribución determinada a nivel nacional actualizada, el Gobierno de Filipinas se compromete a reducir y evitar en un 75 % las emisiones de gases de efecto invernadero en los sectores de la agricultura, los residuos, la industria, el transporte y la energía entre 2020 y 2030. El proyecto I-PURE Kalamansig Sustainable Coffee Production (Producción sostenible de café I-PURE Kalamansig) tiene por objeto promover la adopción de soluciones de energía renovable en el sector agrícola e inspirar a otras comunidades agrícolas a aplicar prácticas sostenibles.
Con el objetivo de mejorar los medios de vida de las comunidades facilitando el acceso a la energía sostenible, el proyecto empodera a los caficultores locales y mejora las capacidades de procesamiento poscosecha mediante soluciones renovables. Gracias a la nueva instalación alimentada con energía solar, que suministra electricidad sostenible y reduce las emisiones de gases de efecto invernadero y los costes operativos, los agricultores ahora pueden transformar los granos de café crudos en productos acabados en forma de café molido, lo que aumenta su precio de venta en el mercado.
Los agricultores también recibieron formación sobre la instalación del nuevo sistema. La Asociación colaboró con el contratista y la Autoridad de Desarrollo de Mindanao para enseñar a los agricultores cómo manejar la maquinaria alimentada con energía solar, garantizar su mantenimiento y resolver los problemas más comunes.
«Fue una experiencia muy valiosa, ya que nos proporcionó nuevas habilidades y conocimientos», afirmó Mariano con gratitud. «Además de habilidades técnicas, también adquirimos conocimientos para mejorar el funcionamiento de nuestra empresa, como conocimientos empresariales, gestión de operaciones, control y garantía de calidad, expansión del mercado, contabilidad y gestión financiera», añadió.
Filipinas es uno de los puntos calientes de la energía solar en el sudeste asiático. Sin embargo, en 2022, la capacidad instalada de energía solar fotovoltaica (PV) del país solo alcanzaba los 1625 megavatios, lo que supone apenas el 1,3 % de su potencial total de generación de energía (122,5 gigavatios). Alimentada por un sistema fotovoltaico conectado a la red con una capacidad máxima de 16,38 kilovatios, la instalación está equipada con secadores de café para todo tipo de clima y equipos para el café después de la cosecha.
«La primera vez que vi la planta de procesamiento de café con energía solar, me sorprendió su innovación. Era muy diferente de los métodos tradicionales que habíamos estado utilizando durante años. La planta aprovecha la energía solar para alimentar las distintas etapas del procesamiento del café. Me emocioné porque no solo hace que nuestro trabajo sea más eficiente, sino también más sostenible», dijo Mariano.
Mariano y sus colegas notaron de inmediato la mejora significativa que trajo el equipo que funciona con energía solar, sobre todo en el proceso de secado. Antes, tenían que secar los granos al aire libre, lo que a menudo provocaba que se contaminaran con polvo y otras impurezas. Con las nuevas instalaciones, los granos se secan en un ambiente controlado, lo que los protege de los contaminantes externos. Esto ha dado como resultado un café de mayor calidad y una reducción en la pérdida de producto debido a la contaminación.
Aunque la instalación solo lleva unos meses en funcionamiento, los agricultores ya se han beneficiado de los bajos costes de electricidad, que han sido su mayor carga. Para su comunidad, expresó su deseo: «Sueño con que más agricultores adopten soluciones de energía renovable y con un futuro más próspero para todos. Nuestro café es un motivo de orgullo para nuestra comunidad, y creo que, al adoptar la sostenibilidad, podemos dejar un legado positivo para las generaciones venideras».
Crédito de la foto: Raymond Peter Esperat
Las soluciones de energía renovable y los sistemas integrados de alimentación y energía pueden promover directamente la seguridad energética y alimentaria, al tiempo que contribuyen a la creación de empleo, la igualdad de género y la resiliencia y adaptación al clima. Más información en Energía renovable para los sistemas agroalimentarios.La mención de empresas, proyectos o productos específicos no implica que sean respaldados o recomendados por IRENA o por los autores. Las denominaciones empleadas y la presentación del material aquí incluido no implican la expresión de ninguna opinión por parte de IRENA o de los autores sobre la situación jurídica de ninguna región, país, territorio, ciudad o zona, ni de sus autoridades, ni sobre la delimitación de fronteras o límites.